TURISMO COOPERATIVO: Una iniciativa para la promoción del territorio, la cultura y los productos cooperativos de Castellón

Grupo Intercoop

El desarrollo del turismo en el medio rural ha sido uno de los fenómenos turísticos más destacables de la última década en España. Este hecho debe entenderse en un contexto más global de transformación conceptual de lo rural.

Del tradicional inmovilismo y aislamiento, el medio rural se ha visto reactivado en un primer momento por la influencia externa de lo urbano y, en la actualidad, a verse convertido en algo útil, imprescindible por su utilidad material y de valores.

Lo rural ha dejado de asociarse a una imagen de marginalidad y decadencia y comienza a ser factor de calidad y bienestar. Esto significa la puesta en valor de la ruralidad como categoría social: un conjunto de espacios, productos, prácticas, imágenes, contenidos, etc.

Desde Intercoop, las cooperativas han asumido este nuevo concepto de lo rural y, además de cumplir sus funciones tradicionales (producción, concentración de la oferta, suministro de insumos, comercialización) han visto en su vinculación al territorio nuevas oportunidades para contribuir al desarrollo y atender las nuevas demandas de la sociedad y los nuevos mercados de lo rural.

En este sentido, el Turismo Cooperativo es una iniciativa que responde a esas nuevas oportunidades de lo rural y a la necesidad de poner en valor las pequeñas producciones de calidad. La actividad consiste en la organización de visitas a los centros cooperativos en los que se procesa el producto agrario para transformarlo en alimento. Estas visitas tienen un carácter eminentemente cultural y de ocio desde el punto de vista del visitante y un carácter promocional de la imagen cooperativa y de sus productos y puntos de venta.

Con el desarrollo del Turismo Cooperativo se persigue la diversificación de la actividad cooperativa a partir del desarrollo de nuevas líneas de negocio que contribuyan a la valorización de los productos cooperativos y del patrimonio rural local. En otras palabras, la promoción del territorio, la cultura y los productos de Castellón.

Cuando se da a conocer las características de un determinado producto se destaca lo que hace singular a ese producto: la variedad, el proceso de elaboración, el sistema de cultivo, etc. De esta forma, la cooperativa asume un papel divulgativo de la cultura alimentaria: diferenciar la calidad de los productos, destacar la importancia del producto en la dieta, etc. En definitiva, se hace al visitante partícipe de la producción y se acerca al consumidor al punto de venta directa. Se trata pues de una herramienta de promoción del producto ligado al territorio en la que se elimina la cadena de distribución.

El Turismo Cooperativo, como actividad cultural y de ocio, se enmarca dentro de la tendencia actual del turismo que busca la diferenciación y la especialización exigidas por el turista actual. Paralelamente, el desarrollo de la iniciativa contribuye a generar e impulsar nuevas actividades relacionadas con servicios de alojamiento y restauración, de guías locales, de comercio local, etc., la valorización de los recursos de la zona y la consecuente creación y mantenimiento de empleo en las zonas rurales.
Así, la oferta de actividades culturales, complementaria al turismo de playa, ayuda a crear una corriente de interés hacia el medio rural que posibilita la consideración del territorio como factor de desarrollo; acercar lo rural y lo urbano, el interior y la costa.

Castellón es una provincia de contrastes: conocida por su litoral es la segunda provincia más montañosa de España; productora de cítricos en regadío practica una agricultura de secano caracterizada por la obtención de productos singulares como el aceite, el vino y la almendra. A partir de las producciones tradicionales propias de las cooperativas de la provincia, se ha estructurado un programa para cada producto, de acuerdo a las características tanto del producto, como de las instalaciones en que se elabora y de su entorno.

Las rutas de Turismo Cooperativo están dedicadas al aceite, la almendra, el vino y los cítricos, como productos. También, como elemento singular del patrimonio rural del interior, se han señalizado siete rutas de senderismo en las que los olivos milenarios del Maestrat son los protagonistas. Es importante destacar que uno de los valores añadidos de la oferta es que tiene sentido y resulta atractiva cuando consideramos las rutas en su conjunto, como proyecto colectivo, de un grupo de cooperativas y coordinado por Intercoop.

Todas las rutas comparten una estructura común que permite al visitante conocer el campo de cultivo y el paisaje asociado a él, las características organolépticas del producto, el proceso que se sigue para su elaboración y las instalaciones, realizar la degustación de una selección de productos cooperativos y de la gastronomía tradicional de la zona. Por ejemplo, destaca el valor estético del paisaje de los almendros en flor, la alta calidad de la almendra variedad Marcona, la recuperación de la tradición vitivinícola que ha supuesto la elaboración del vino BOCOI, la diferenciación de los aceites virgen extra de cada comarca o la singularidad del aceite de olivos milenarios y de los monovarietales.

La actividad turística está siendo desarrollada por Intercoop en cuanto a la promoción y difusión de la iniciativa, tematización de la actividad, concertación y organización  de las visitas (guiado, seguimiento, preparación de las degustaciones, etc.) si bien la visita a las instalaciones corre a cargo del personal propio de la cooperativa, ya que conocen bien el producto, el proceso y son los mejor capacitados para transmitir sus valores al visitante.

El carácter cultural y divulgativo de las actividades está posibilitando el establecimiento de nuevas alianzas entre el mundo cooperativo y otras entidades de la provincia: asociaciones culturales, centros educativos, empresas, ayuntamientos, etc. interesados en conocer y redescubrir las comarcas del interior desde el punto de vista del paisaje y el patrimonio, la cultura agraria, los productos locales y la gastronomía tradicional. Este acercamiento contribuye a generar y consolidar la imagen de la cooperativa como entidad comprometida con su territorio: con el mantenimiento de la cultura, del paisaje, del patrimonio y, por otra parte, con la calidad y singularidad de los alimentos que produce, con la transparencia en los procesos de elaboración, con la importancia de una dieta saludable, etc.

Como se ha comentado anteriormente, una función importante de las actividades de Turismo Cooperativo es acercar el producto al consumidor final a través de la venta directa en tiendas cooperativas. Esto contribuye además a dar a conocer al visitante la amplia gama de productos de calidad que producen las cooperativas y los puntos de venta en los que estos están disponibles.

El carácter innovador de la iniciativa de Turismo Cooperativo se debe a la incorporación, por parte de las cooperativas, de nuevas funciones relacionadas con el desarrollo de una nueva línea de negocio vinculada a la organización de actividades culturales y de ocio. Sin dejar de cumplir sus funciones tradicionales, las cooperativas tienen la oportunidad de dar a conocer su producto y su saber hacer, acercar al consumidor final el origen de la producción y contribuir al desarrollo de su territorio poniendo en valor los recursos locales: patrimonio, otras actividades económicas, etc.

Sin duda, esta actividad, todavía incipiente, exige prestar atención a aspectos también nuevos para Intercoop y las cooperativas como la atención al visitante, el acondicionamiento de las instalaciones y de los puntos de venta que se visitan, la propia promoción de la actividad, la elaboración de materiales de interpretación y señalización, es decir, exige nuevos recursos, nuevos enfoques para poder convertir la actividad productiva en una oferta turística. Esta tematización de la oferta turística se enmarca dentro de las nuevas tendencias del turismo en el medio rural hacia la diferenciación y la especialización. Sin perder la autenticidad y la originalidad de lo que ya existe (instalaciones, saber hacer, etc.), es necesario dotar a la actividad de valores que la hagan diferente y que ya son exigidos por el “turista cultural”.

A partir de la situación actual del proyecto, con una oferta creada, estructurada y en constante implementación y promoción, el desarrollo del Turismo Cooperativo en Castellón necesita reunir otros itinerarios y rutas turísticas cooperativas que complementen la oferta ya existente. En este sentido, la intercooperación con cooperativas de otras regiones que desarrollen actividades culturales y de ocio vinculadas al productoy al territorio permitirá articular una oferta más diversa bajo un mismo planteamiento. Igualmente, la integración de la oferta en otros circuitos turísticos y la integración de otras actividades posibilitarán llegar a un público más numeroso y diverso. En este sentido, Intercoop trabaja en el desarrollo del proyecto europeo Alimenterra junto a otras organizaciones de Italia, Holanda e Inglaterra con el objetivo de crear una red de intercambio de alimentos y turismo.

<!– /* Font Definitions */ @font-face {font-family:Verdana; panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; mso-font-charset:0; mso-generic-font-family:swiss; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-parent:”"; margin:0cm; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:”Times New Roman”; mso-fareast-font-family:”Times New Roman”;} @page Section1 {size:612.0pt 792.0pt; margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; mso-header-margin:36.0pt; mso-footer-margin:36.0pt; mso-paper-source:0;} div.Section1 {page:Section1;} –>